Un llamado a la conciencia, no desperdiciemos el agua.
Miren bien esta imagen y deténganse a pensar unos minutos en la siguiente reflexión que realiza uno de nuestros lectores más activos y colaborador de nuestro espacio Romer Gómez.
Esta foto va para todos aquellos que les gusta derrochar el agua lavando carros y desperdiciarla dejándola abierta cuando se cepillan, cuando se bañan hasta cuando riegan las plantas.
La ciudad de Santo Domingo se está quedando sin el liquido preciado en los sectores más populosos de la ciudad, debido al uso irracional de la mayoría de sus ciudadanos.
Esta imagen fue tomada en el centro de la ciudad, en Villa Consuelo, con el agravante de que a veces se va la luz y las bombas no funcionan sin energía eléctrica.
Tomemos conciencia y pongamos un granito de arena cada uno de nosotros para no convertirnos en otro HAITI, depredado por la falta de educación ambiental de sus funcionarios y ciudadanos.
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