Una puerta por la que nadie quisiera salir
Esta es la puerta de la parte trasera del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, por ella salen a diario los ciudadanos (as) juzgados por el poder judicial. De esa puerta pasan vigilados hasta la guagua que sale rumbo a Najayo en San Cristóbal o a la cárcel de la victoria en Santo Domingo. Esas son las caras que se ven todos los días después de las 2 de la tarde, ciudadanos comunes y corrientes pero que sin querer o queriendo le faltaron a la ley y son enviados a pagar por sus acciones.
Rumbo a la cárcel les colocan una esposa a dos presos para evitar que se escapen corriendo aunque tienen una vigilancia extrema y los que intenten escaparse puede que se le den sus palos. Es en ese momento en donde a cualquiera se le quiere explotar la cabeza haciendo los cálculos de cuando llegue a la cárcel y como será su nueva vida. Esa es la justicia la misma que no es ciega como siempre se ha usado de lema.
Violadores, atracadores, asesinos, pedófilos y todos son enviados por la misma puerta y se sientan uno atrás del otro en un autobús que les llevará a cumplir su condena. Algunos re regeneran una vez caen en ella, otros se vuelven más malos.
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