Sálvese quien pueda!
Circular en la ciudad es cada vez más estresante, tanto que cuando no son los amets, los semáforos o los motoristas debes cuidar de que uno de estos carros públicos no de haga una.
En un estado critico y descuidado a esos conductores no les importa llevarte un lado y como no te arriesgaras a rabiar con ellos te hacen pasar las mil y una, cada x tiempo siempre se dice que a cierta cantidad de chóferes se les entregará vehículos nuevos y que las chatarras serán sacadas pero es el cuento de nunca acabar, al que le entregan uno nuevo se lo pasa a otro que lo recibe con mucho amor.
Entonces son esos mismos carros los que ocasionan los largos tapones en las horas pico y cuando uno más necesita avanzar, pero reitero ese es el cuento de nunca acabar.
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