Ay los malditos ladrones
Hablar de lo mismo cansa, pero es que son tantas por la que estamos atravesando los dominicanos que no podemos quedarnos callados ante tanta vagabundearía.
Hace unos meses a un empleado de mi padre le intentaron robar en su casa con el truco de la llamada telefónica en la que le decían que su esposa e hija habían sufrido un accidente y estaban en un hospital, los ladrones que le conocían querían que Monchy como se le conoce saliera de su casa volando para dejarlo sin nada, pero Monchy hábilmente se percató de le situación y no se dejó embaucar.
Resulta y viene al caso que hoy Monchy decide ir al hospital conocido como el Morgan a realizarse un chequeo porque se sentía mal y deja su motor a cargo de un cabo de la policía que estaba custodiando el lugar. A Monchy le robaron el motor y el policía a cargo de cuidar dice que no se percató de la situación.
Muchos de nosotros podemos pensar que se trata de un simple motor, pero para Monchy ese motor representa el transporte con el que llevaba la comida a su casa , a su familia. Sinceramente reitero tienen que haber cambios, cambios drásticos no podemos seguir viviendo a merced de los malditos ladrones.
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