La reflexión de Ana Paulino
Salmo 37:5
Encomienda a Jehová tu camino, confía en el y el hará.
Lo primero es que debemos poner nuestros caminos y nuestra confianza en El, que el sea el que nos moldee y nos dirija.
No nos apoyemos en nuestra propia fuerza, no nos conformemos con nuestros propios talentos o conocimientos. Pero tampoco te apoyes en los demás.
La Biblia dice en Jeremías 17:5 maldito es aquel hombre que confía en otro hombre, a que se refiere esto, a que nosotros como humanos fallamos, pero el Señor nunca falla.
Vamos a poner un ejemplo para que entendamos mejor, si un hijo esta ajeno a la conducta inadecuada que tiene su padre y de momento se entera por la televisión o en el periódico que puede darse el caso, de que su papá fue apresado por X motivo, ¿Cómo usted entiende que se sentiría ese hijo? Obviamente defraudado, decepcionado, entonces a eso se refiere que el ser humano falla y comete muchos errores pero Dios es siempre fiel y nunca falla. Vamos a reconocer nuestras impotencias ante diferentes situaciones y pongamos nuestra esperanza y confianza en El, y dejemos que El haga lo que tenga que hacer.
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