La guerra de los sexos
Lean este interesante ensayo que realizó nuestro amigo Ariel Santana, no tiene desperdicios.
Puede que yo esté equivocado… es casi seguro, así que si alguien tiene alguna objeción contra estas supuestas verdades que por favor “me dé LUZ!”
El hombre que se casa con la mujer más buena del mundo termina siéndole infiel. La mujer que se casa con el hombre más bueno del mundo termina aburriéndose.
El hombre que se casa con la peor mujer del mundo pierde sus bienes, a sus amigos, a su familia, su trabajo, su vergüenza y su dignidad. La mujer que se casa con el peor de los hombres gana experiencia y quizás pierde una cosa a la que ellas llaman “los mejores años de su vida”.
La mujer que se casa con un hombre al que ella le dobla la edad es considerada abusadora. El hombre que se casa con una mujer que le supera el doble en edad es más abusador que ella.
El hombre que se casa con una mujer que tiene la mitad de edad que él, renueva su ánimo. La mujer que se casa con un hombre que tiene el doble de edad que ella, renueva sus bienes.
La infidelidad en el hombre se puede considerar una actividad deportiva. La infidelidad en la mujer es una labor científica.
La belleza es pasajera y usa medios de transporte de último modelo y de marcas caras.
Solo a los tontos se les ocurre comprar el amor con dinero. Los inteligentes gozan de los beneficios del amor a costa del dinero sin darle mente a si realmente son amados.
Si a una mujer se le ocurre hablar de sus intimidades sexuales en presencia de hombres, la mayoría la deseará. Si un hombre se atreve a hablar de sus intimidades sexuales delante de las mujeres será aborrecido por indiscreto y “poco hombre”.
Tener un matrimonio estable no es algo que tenga que ver con el amor, más bien tiene que ver con los principios de la gente.
Es más fácil encontrar a una mujer que sea bella e inteligente, que encontrar un hombre inteligente que se crea bello. (Cuando encuentras a un hombre así, no tardas más de quince minutos en darte cuenta que el tipo es muy feo y solo se cree inteligente)
Si un hombre le dice a una mujer que es fea, es un acto cruel. Si una mujer dice que un hombre es feo, solo está siendo sincera.
Si un hombre se casa con otro hombre no tendrá nunca un pretexto para juntarse con sus amigos a hablar “temas de hombres”.
Si un hombre se casa con otro hombre ninguno tendrá un pretexto para no tener sexo.
Si un hombre se casa con otro hombre y lo golpea, el otro no puede ir a demandar a su pareja por violencia de género.
Si una mujer se casa con otra mujer, es probable que puedan tener hijos e hijas, lo que no lograrán tener es nietos, pues nadie quiere tener dos suegras.
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Ariel Santana
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