Escandalosa bancarrota de Air Dominicana
La bancarrota de Air Dominicana es un hecho irreversible, aunque no se haya anunciado oficialmente. Su personal suspendido y con más de tres quincenas sin cobrar, las oficinas cerradas y hasta con la energía eléctrica cortada, y la salida del país hace cerca de dos semanas de su única aeronave, luego de su entrega a la empresa extranjera propietaria de la misma; todas estas son muestras irrefutables de esta quiebra empresarial, y que luego de analizar sus razones se hace necesaria una auditoría de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana, en vista de que el Estado Dominicano era su accionista mayoritario.
Conocedores de las interioridades de esta empresa dicen que por esto alguien debe rendir cuentas, y que el Gobierno Dominicano debe exigir explicaciones, al igual que asegurarse que a los empleados dominicanos se les den sus prestaciones laborales, pues mientras a ellos no se les dice nada, ya los extranjeros han recibido esos beneficios.
La francachela de los extranjeros se tragó la empresa
No hay que ser un científico, ni mucho menos un gurú de la administración de empresas, para entender que la causa principal de la debacle de Air Dominicana estuvo en la pobre tutela y el dispendio de sus recursos por parte de los ciudadanos extranjeros en quienes se confió la gerencia de esta incipiente empresa aérea.
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