Arropémonos hasta donde la sábana nos de
De nada vale juntar riquezas, grandes apartamentos, vehículos lujosos, comer en los mejores restaurantes, viajar, vivir la vida loca cuando a mitad de camino todo se vuelve en contra de nosotros.
Si bien es cierto que la justicia dominicana está protegiendo más a los delincuentes que a las personas serias y honestas del país. La reputación de las personas que no han criado con valores y educación no tiene precio. Una mancha de narcotráfico no se borra jamás.
Saber que por tu felicidad económica se destruyeron familias, jóvenes, se cometieron violaciones y quien sabe cuantas cosas más.
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