Educación moderna de los hijos
El Comando Parra nos envía el siguiente articulo redactado por el faraón de la radio dominicana Teo Veras.
Somos las primeras generaciones de padres decididos a no repetir con los hijos los errores de nuestros progenitores. Y en el esfuerzo de abolir los abusos del pasado, somos los más dedicados y comprensivos pero a la vez los más débiles e inseguros que ha dado la historia.
Lo grave es que estamos lidiando con unos niños más “igualados”, beligerantes y poderosos que nunca. Parece que en nuestro intento por ser los padres que quisimos tener, pasamos de un extremo al otro. Somos los últimos hijos regañados por los padres y los primeros padres a quienes los hijos nos regañan; los últimos que le tuvimos miedo a los padres y los primeros que les tememos a los hijos; los últimos que crecimos bajo el mando de los padres y los primeros que vivimos bajo el yugo de los hijos. Y lo que es peor, los últimos que respetamos a nuestros padres, y los primeros que aceptamos que nuestros hijos nos irrespeten. En la medida en que la permisividad reemplazó al autoritarismo, los términos de las relaciones familiares han cambiado en forma radical, para bien y para mal.
En efecto, antes se consideraban buenos padres a aquellos cuyos hijos se comportaban bien, obedecían sus órdenes y los trataban con el debido respeto; y buenos hijos a los niños que eran formales y veneraban a sus padres. Pero hoy, en la medida en que las fronteras jerárquicas entre adultos y niños se han ido desvaneciendo, los buenos padres son aquellos que logran que sus hijos los amen, aunque poco los respeten.
Y son los hijos quienes ahora esperan respeto de sus padres, entendiendo por tal que les respeten sus ideas, sus gustos, sus apetencias y su forma de actuar y de vivir. Y que además les patrocinen lo que necesitan para tal fin. Como quien dice, los roles se invirtieron y ahora somos los papás quienes tenemos que complacer a nuestros hijos para ganárnoslos, y no a la inversa, como en el pasado.
Esto explica el esfuerzo que hacen hoy tantos papás y mamás por ser los mejores amigos y parecerles “chéveres” a sus hijos. Se ha dicho que los extremos se tocan. Y si el autoritarismo del pasado llenó a los hijos de temor hacia sus padres, la debilidad del presente los llena de miedo y menosprecio al vernos tan débiles y perdidos como ellos.
Los hijos necesitan percibir que durante la niñez estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de sujetarlos cuando no se pueden contener y de guiarlos mientras no saben para dónde van. Si bien el autoritarismo aplasta; la permisividad ahoga. Sólo una actitud firme y respetuosa les permitirá confiar en nuestra idoneidad para orientar sus vidas mientras sean menores, porque vamos adelante liderándolos y no atrás cargándolos y rendidos a su voluntad. Es así como evitaremos que las nuevas generaciones se ahoguen en el descontrol y hastío en el que se está hundiendo una sociedad que parece ir a la deriva, sin parámetros ni destino.



Buenas noches,
Este articulo fue publicado en la Revista Creciendo en Familia
Pueden verlo aqui, este es el articulo original
http://www.creciendoenfamilia.com.do/index.php/articles/view/57
segun algunos estudios, los niños aprenden desde el vientre de su madre, muy cierto el articulo que publica el señor TEO VERAS, ya que gran culpa de el comportamiento de los niños, hay que hecharsela a los padres por la poca inmadurez que tienen a la hora de corregir a sus niño,…Segun dice la sociologia el primer socializador del niño es la familia, ya que ahi es que aprende lo basico para interactuar con otros niños,
la educacion de los padres influye mucho en la educacion de los niños
como decia EUGENIO MARIA DE HOSTOS: ” DALE EDUCACION AL NIÑO DE HOY, Y EL VIEJO DE MAÑANA NO LO ABANDONARA”
si tu educa a tu hijos estos a su vez cuando tengan los suyos no lo abandonaran y le daran educacion
Indiscutiblemente Don Teo no es solo un genio de la radio ,con este articulo nos da catedra de sociologia y comportamiento humano, claro es una pena que este tipo de articulos no llegue a manos de muchos padres y hijos que necesitan darle una leidita,de todas maneras gracias Don Teo por su esfuerzo,que el Sr.le bendiga.
Muy real y veraz lo que comenta el sr Veras, es increible ver como los padres se doblegan ante sus hijos y con tal de que estos no se sientan mal son capaces de hacer sabe Dios cuantas cosas, ay de aquellos tiempos nuestros en que una mirada decia tantas cosas, en mi casa se lo digo a mi hijo, mientras vivas en mi casa y no seas mayor de edad se hace lo que yo mande claro dentro de los limites y gracias a Dios mi hijo es muy obediente porque si no ay de él, suerte que me conoce.
Para mi es impresionante ver como niños pequeñitos gobiernan a sus padres. Ahora que muchos tenemos acceso al Internet deberiamos buscar articulos muy buenos que existen y que nos ayuden con estos temas.
olle pero esto esta muy bueno,,justamente anoche hablaba con una vecina de esto,, le di una pela a mi niño,,, yo vivo en una segunda y ella lo escucho gritar y fue abogar por el, le digo k a mi tambien me da pena pero que los niños de hoy no son como los del tiempo de nosotros los de hoy salen mas malo y mas los varones y si usted no le pone la mano dura en todo quieren hacer de usted lo que quiera aunque aun ese no es mi caso apenas tiene dos añitos pero esa es una buena edad para darle sus corregiditas y sus castiguitos porque dicen no que esta muy pequeño si pero despues sera muy grande para quitarle sus mañas..
bueno ojala esto lo pongan en practica por lo menos 3 gente mensual en RD y asi tendremos algo mejor en la sociedad esto debian de reproducirlo y darle en la escuela como tarea y enviarlo a cada padre o publicarselo como tarea. aveces uno respira pensando que no todo esta perdido.
QUE TREMENDO ARTICULO!!!!!!!!!! al fin alguien piensa como yo!!! gracias TEO VERAS!!!por hacerme sentir que no estoy loca ni vivo en otra dimension!!! JOse, le voy a mandar este articulo a varios Padres que conozco para ver si les sirve de algo!!! GRACIAS!!!!
Cuando mis hijos se portan bien, somos amigos….cuando se portan mal, soy su padre.