Un duro golpe
Ayer estuve visitando la sala de emergencias de una clínica localizada en el sector de Naco, justo cuando acompañan a mi novia por una complicación en su salud llegó una mujer la cual había sido despedida de su trabajo.
La joven que no pasaba de unos 30 años de edad entró a la sala de emergencias debido a un ataque de nervios que sufrió por la noticia de que había sido despedida el 5 de enero acabando de llegar de los días festivos.
Me puse a pensar lo duro que debe ser para una mujer que según me enteré por sus familiares es una madre soltera, quien sabe cuantas responsabilidades tiene bajo sus hombros y si solo dependía de esos ingresos para alimentar sus hijos, pagar su casa, su teléfono y otras cosas. La vida sigue, pero aveces hay pausas muy abruptas que nos duelen.
La mujer trabajaba en una famosa empresa licorera del país.
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