Un email importante antes de acostarme
Este correo me sacó lagrimas de felicidad, un ser humano nunca debe perder su condición de humildad, no importa la posición en la que se encuentre ni las funciones que desempeñe.
Buenas noches José, empiezo este email diciéndote que me siento sumamente complacido con Dios al ser testigo de como el proyecto de ENSEGUNDOS.NET mas que una pagina de Internet se convierte en una herramienta que canaliza no solo información, si no también ayuda, esperanza, confianza a sus lectores y amigos. Y mejor aun ver como su manejador y editor no se ha dejado abrumar de los sentimientos vano que hoy en día empaña a las mayorías de las personas que de una forma u otra reúnen las condiciones de triunfador perdiendo su humildad y enfoque de el sentimiento de humanismo. Le cuento que la petición de ayuda con la cual me le acerqué en Diciembre pasado y la cual usted recibió con satisfacción y humildad, utilizando su tan ocupado tiempo para enviar mi información a personas que entendía que en el momento y de cuerdo a mi perfil podría ayudarme pues ha dado resultado. Le cuento que fui contratado como Gerente De Distrito para una multinacional, entregándome la responsabilidad de tener bajo mi mando al rededor de 800 personas. Después de 7 meses de un arduo bombardeo a empresas diversas, personas que me decían que denigrara mi curricum ya que contaba con basta experiencia Gerencial, y nunca quise hacerlo por que entendía que de esa forma seria el primero en no creer en mi capacidad.
Hoy en día quisiera compartir este logro con usted y nuestros empañaros de ensegundos.net. Querido Peguero, no pierda el valor de humildad, y el enfoque que tiene para manejar este proyecto de la forma que hasta ahora lo ha venido haciendo y recuerde que algún día el maestro de la palabra William Shakespeare dijo; “Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.”
Siga con la misma estructura, bases y fundamentos que hasta ahora ha manejado su vida, que así solo se manejan los grandes.
Inmensamente agradecido, se despide,
Jorge Acosta.
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