¿Es positivo centralizar el poder?
La aplicación de las nuevas tecnologías y específicamente de la internet, han revolucionado de manera significativa el ejercicio de la comunicación y la información. Gracias a esto no nos limitamos a obtener el punto de vista de pequeños grupos, que por mucho tiempo han centralizado sus opiniones y nos la han vendido como verdaderas, aun cuando estas estén totalmente divorciadas de lo que es cierto. Este es un caso que muchas sociedades han experimentado en diferentes ámbitos; cuando hay centralización de poder político, económico y a nivel de comunicación.
Si bien es cierto que no todo lo que se dice por Internet es real, no podemos obviar el poder de esta herramienta para democratizar la información, con la llegada de los blogs, las redes sociales y los teléfonos inteligentes lo que recibimos a diario aunque no con la precisión y la profesionalidad de un periodista, no deja de ser verdadero y certero.
La reflexión que deseo hacer con este escrito es la siguiente, no es bueno que el poder siempre se concentre en las mismas personas, es necesario dar paso a nuevas ideas, a la nueva forma de ver las cosas, e expandir el propio conocimiento y aprender inclusive de aquellos que quizás no cuentan con la experiencia, pero que la propia juventud les permite aportar creatividad. El objetivo es no entrar en el círculo de la mediocridad endiosando su propio conocimiento.
Qué común es ver personas en la comunicación en nuestro país, manejando distintas áreas y direcciones de la información por muchos años con una actitud, cual si fueran depredadores , esperando que alguien intente por lo menos seguirle los pasos, para abalanzarse en criticas sin considerar lo que podría aportarle.
Un magnífico ejemplo de ello es la crónica de espectáculo en la República Dominicana la cual ha estado manejada por la misma camada de periodistas desde hace más de 20 años. Son los mismos directores de espectáculos, aquellos que organizan premiaciones “Del pueblo” que bajo el nombre de una institución venden premios, realizan relaciones publicas a artistas por los cuales luego promueven y votan en elecciones que dicen ser transparente cuando toda la población ya sabe cuál es el manejo de esa institución.
Estamos hablando de periodistas que están incluidos en nominas de merengueros a los que se les paga desde 10 mil pesos mensuales hasta 50mil, sumándole a esto todos los caprichos de sus esposas y novias. Comunicadores que se han mantenido en el mundo del espectáculo vendiendo portadas, chantajeando artistas nuevos y mutilando los nuevos géneros musicales que han surgido con el paso de los años en la República Dominicana, y aun así se atreven a criticar a aquellos que nos estamos formando para ejercer un periodismo limpio.
Los periodistas jóvenes son pisoteados y maltratados por una clase que se mantiene unida e intacta, clase que limita las aspiraciones de la juventud por no entender que su rol dentro de la sociedad ya cumplió un ciclo y deben dar paso a nuevos rostros, nuevas ideas, nuevos pensamientos que vayan acorde con la sociedad que vivimos actualmente, no en la de los años 80s ni 70s.
Gracias a la internet, los blogs, Youtube y amparados en las redes sociales muchos jóvenes nos hemos tenido que imponer prácticamente a la fuerza, por nuestro trabajo y por un material e información que la gente estaba esperando hace tiempo. Jóvenes con criterio propio, capaces de informar sin estar comprometidos con nadie, sin cobrar por hablar bien o hablar mal de alguien.
Juventud que se destaca como presentadores, como periodistas, buenos locutores, directores de medio, un grupo que debe ser valorado por una sociedad que odia y le teme al reciclaje.
Quien ha dicho que estos jóvenes que se abren paso por canales alternativos de la comunicación deben manejarse a merced de una asociación que perdió su luz y que está totalmente desacreditada? Si los canales de televisión exigen nuevas figuras, nuevos talentos pues bienvenidos sean, nadie tiene el derecho de cuartar la libertad de quienes honradamente quieren seguir adelante, a quienes no quieren engañar al pueblo montando fabulas, a quienes quieren llevar la verdadera información de todo lo que acontece en nuestro país, de aquellos que no son objeto de manipulación de las altas instancias del poder.
Que viva la libertad de expresión, que viva la democracia de la información, adiós al chantaje, el oportunismo y la manipulación.
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