Mujer implora a la justicia para que no le asesinen
La señora Yanicy Régulis llegó hasta el programa radio El Gobierno de la Tarde llena de angustia y empapada en llanto porque asegura su inquilino, de nacionalidad haitiana, después de amenazarla de muerte intentó violarla y al pedir protección de la justicia le dijeron que no podían comunicarse con el agresor porque “los teléfonos están dañados”. Después de tomarse un vaso de agua y respirar profundo, la mujer que reside en la calle Francisco Yaball del sector El Millón en la capital, narró que 15 días atrás le había alquilado una habitación al joven Erick Miller y que desde hace una semana la ha asediado y hoy intentó violarla.
“Me agarró y me empujaba, me decía que fue militar de Estados Unidos y que había ido a la guerra en Irak. Cuando intentó besarme y violarme pude zafarme y correr hasta el parqueo del edificio. Entré en una casa y los vecinos me trajeron hasta la Z101. No sé qué hacer”, narró la señora Régulis mientras la impotencia le consumía las ganas de volver hasta su casa.
Explicó que llamó a la Policía de la comunidad, pero que nunca llegó. Luego fue hasta la Procuraduría Fiscal de la avenida Rómulo Betancourt número 301, en el sector Bella Vista, donde puso una querella y le dijeron que no podían comunicarse con el agresor porque “el teléfono está dañado”.
“Mientras me intentaba violar me gritaba cosas horribles: Que yo necesitaba un hombre. Estrellaba la puerta fuertemente y me decía malas palabras”, recordó desesperada la querellante.
La señora dice que es cristiana y que este tipo de caso nunca le había sucedido, pero que confió en el hombre porque le rogó que le alquilara la habitación diciendo que era estudiante de medicina y no tenía donde vivir.
Cuando fue a la fiscalía pidió protección, pero le dijeron que sólo podían otorgarle una orden de alejamiento y que sacar al inquilino de su propiedad era una acción competente del Control de Alquileres de Casas y Desahucios.
Entre llantos expresó que la noche de ayer no pudo regresar a su casa por las constantes amenazas del señor Miller y que si la Policía no le brinda protección no regresará.
Notas relacionadas





