Así es que está trabajando la Policía
“¡Cállate!”, le gritó el policía; luego volteó y le disparó a quemarropa
De repente, Mario Germán Soto, de 24 años, vio ante sus ojos el cañón de esa escopeta calibre 12. Estaba esposado en el asiento de atrás del vehículo cuando el agente de policía vestido de civil volteó y le disparó casi pegándole el cañón en el brazo izquierdo.
Las municiones le quebraron el hueso y las municiones le desgarraron, la masa muscular. Los médicos del hospital Dr. Darío Contreras, que tienen fama de “hacer gentes”, hicieron su trabajo.
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